Pizza sin levadura

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¡¡Hola a todos!!

¿Cómo han estado? Por acá ya comenzaron los días más fríos, estamos en otoño y se hizo sentir desde sus primeros días, los días más fríos me dan ganas de quedarme en casa, comer rico y disfrutar de buena compañía.

Cada día que pasa estamos más llenos de actividades, ya sea trabajo, estudio, o extras, el día se nos pasa volando, y él “no tengo tiempo” se está volviendo algo normal, no sé si les pasa, pero cada minuto que puedo estar con mi novio, mis amigos o familia lo valoro mucho, trato de disfrutar al máximo, porque eso es lo que de verdad tiene valor, el compartir con nuestros seres queridos momentos que ya no van a volver a pasar, que si no les dedicamos tiempo al amor, vamos perdiendo de a poquito lo más lindo que sabemos hacer, amar.

Entiendo que vivimos en un mundo donde todo es para mañana, pero cuando paramos por unos segundos y respiramos profundamente nos damos cuenta que parar está bien. Últimamente me ha pasado eso, e estado buscando cada vez que puedo parar, cerrar los ojos y respirar, en busca de encontrarme con mi yo interior y disfrutar más la vida.

Y para esos pequeños momento que compartimos con nuestros seres queridos, esta receta de pizza sin levadura viene genial. Me topé con esta receta hace cuestión de mes y medio, la fuimos adaptando a como mejor nos gustaba y la verdad es que cada vez queda más rica.

Lo que vas a necesitar es lo siguiente:

9 cucharadas de harina
1 cucharadita de polvo de hornear
1 cucharada de aceite
Sal a gusto
Agua

Preparación:

En un recipiente colocamos la harina, el polvo de hornear, el aceite y la sal, mezclamos bien con una cuchara y luego de a poco vamos agregando agua, hasta que tengamos una masa solida. Si nos pasamos de agua podemos agregarle un poco de harina.

¡Y listo!, así de fácil tenemos nuestra masa para pizza.

Ahora vamos a expandir con una servilleta un poco de aceite en la asadera para que la masa no se pegue, colocamos nuestra masa estirada y lo llevamos al horno, hasta que notemos que ya esta cocida.

Luego sólo nos queda agregarle la salsa y los ingredientes que le queramos agregar, en este caso elegimos albahaca y tomates cherrys que son de nuestro jardín.

 

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Y aquí el resultado final, una deliciosa pizza hecha con amor.

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Hasta pronto y no olviden parar y respirar.

Fio

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Exfoliante Casero para rostro

Hola, ¿cómo han estado?

Hace poco hablaba con una amiga de los productos de belleza que uso y la verdad son varios los que uso a diario, ya sea cremas humectantes, para rostro, cuerpo, contorno de ojos y más. Pero lo que le recomendaba a ella es este exfoliante que a mi me gusta mucho, es casero por lo que es súper natural, me encanta su resultado y no es para nada caro.
Y debo confesarles algo, detesto cuando veo la receta de algo y lleva cosas que no tengo ni idea de donde se consiguen, o llevan cosas súper raras, yo me quedo con lo más sencillito.
En fin, sin irme por las ramas, les cuento que para hacer este exfoliante necesitamos tres cosas:

1 cucharada de miel
1 cucharada de aceite de oliva (extra virgen)
2 cucharadas de azúcar morena o rubia. (pero no hay problema si usamos azúcar común y corriente que tenemos todos).

Una vez que tenemos estos tres ingredientes, lo único que tenemos que hacer es mezclarlos a los 3 en un frasquito o un recipiente pequeño, si tenemos uno con tapa mucho mejor, ya que seguramente con estas proporciones nos sobre y lo podemos guardar hasta 1 mes.

Para aplicárnoslo, lo hacemos mesajeando el rostro con movimientos circulares y vamos extendiendo la pasta por todo el rostro y cuello. Luego lo retiramos con agua tibia o fría, yo me ayudo con un disco de algodón.

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¿De qué sirve un exfoliante? Los exfoliantes nos ayudan a eliminar las células muertas de nuestra piel, logramos mayor suavidad, un rostro más iluminado y un mejor aspecto en nuestra piel.
En este caso la miel aporta hidratación a nuestra piel, al igual que el aceite de oliva y el azúcar es la encargada de eliminar las impurezas.

Yo se los recomiendo que lo utilicen una vez por semana o cada 15 días y estoy segura que les va gustar el resultado.

Al terminar siempre me pongo agua de rosas, que se venden en las farmacias y aparte de ser un excelente tónico, ya que tiene un montón de beneficios para la piel, es súper económico.

¡Espero que lo prueben!

Fio

 

Sillas Eames

¡Hola miércoles! hola a todos.

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Estás sillas la verdad que me tienen enamorada hace ya un montón de tiempo, Pinterest esta lleno de fotos de estás y creo que su estilo va bien en cualquier lugar. Se trata de una silla de polietileno teñido de color y sus patas pueden ser de madera o un armazón de aluminio, fueron diseñadas por el matrimonio Charles & Ray Eames. Charles Eames fue un arquitecto, diseñador y directo de cine que en 1950 creo junto a su esposa la silla DAW y DSW (DSW  o Dining height Side chair Wooden Base es la silla sin brazos y DAW o Dining heigh Armchair Wooden Base es la silla con brazos), también existe una versión mecedora. Estás fotos que les voy a colocar aquí abajo son del comedor de mi casa, cuando decidí comprarlas sabía que era una inversión, ya que son un poquito caras para mi gusto, pero sabía que iban a quedar lindas. El color elegido fue el celeste. DSC_0141 Yo compré 8 sillas ya que nuestra mesa es de 2,20mts, las pagué y pedí que me las enviaran, al otro día me llaman y me avisan que se habían equivocado, que en realidad les quedaba sólo 7 sillas en stock, y me dieron dos opciones o me daban las 7 sillas celestes y 1 blanca, o me devolvían el dinero por esa silla que faltaba, yo decidí que me devolvieran el dinero y más adelante comprar la cabecera que falta. Me llegaron desarmadas, por un lado el plástico del asiento y por otro las patas, ya que me cobraban $100 más por armarlas ellos y me pareció bastante caro, así que decidimos armarlas nosotros y una vez puestas en la mesa nos encantó.

Son súper resistentes y fáciles de limpiar, así que las recomiendo a un 100%.

DSC_0139En cuanto a la mesa que es una obra de arte de la casa, porque a su manera sencilla se roba mucho protagonismo, la “hicimos” nosotros, lo pongo entre comillas porque lo que hicimos fue: por un lado comprar la madera que es la parte de arriba de la mesa y por otro lado compramos en un remate una mesa antigua con un estilo americano, le sacamos la tapa, dejamos solamente el armazón con las patas y por encima le colocamos la madera natural (ya barnizada) que habíamos comprado. El resultado  fue genial, y la verdad que me tiene enamorada esta parte de la casa, ya que encima le colocamos una lámpara con tres bolas que caen en distinta altura, que el conjunto de la mesa, las sillas y la lámpara le da una armonía a la casa espectacular. DSC_0145-2 Y por hoy es todo, espere que les guste tanto como a mi el resultado final.

Nos vemos en breve con un DIY que les va a encantar!

Fio